Etapa cómoda y con escasos desniveles. Avanzamos en buena parte por largas pistas forestales, entre bosques de eucalipto y praderías.
Los más ansiosos pueden alargar la etapa hasta el Monte do Gozo, o, incluso, hasta el mismo Santiago, aunque en este caso son casi 40 kilómetros.
De todas formas, hacer noche en Pedrouzo nos sitúa a una buena distancia para llegar mañana, si nos levantamos temprano, a la Misa del Peregrino que se oficia diariamente, a las 12, en la catedral de Santiago.
En los primeros 8 km de la etapa, hasta Calle, no hay ni bares ni tiendas. Los siguientes están en Salceda y en Santa Irene.
En cuanto a la nomenclatura Pedrouzo es un lugar (aunque también es un pueblo), perteneciente a la parroquia de Arca, que a su vez pertenece al concello (o sea, al municipio) de O Pino. El asunto resulta enmarañado, pero es tal cual.De Arzúa a Calle. Seguimos la larga travesía urbana de la Rúa do Carmen. Más adelante cruzamos por abajo la nacional y proseguimos por buenas pistas forestales, con desniveles ahora más suaves. Pasamos por Pregontoño, Peroxa y Calzada, esta última aldea a dos kilómetros de Calle.
De Calle a Salceda. Pasado un arroyo, subimos por un camino a la parroquia de Boavista. Seguimos recto hacia Salceda, junto a la nacional.
De Salceda a Santa Irene. Cruzamos dos veces más la nacional N-547, pasamos por Brea y seguimos en suave subida junto a la carretera hasta el Alto de Santa Irene. En este alto debemos cruzar la nacional (colocarnos a su derecha), con mucha precaución puesto que hay un cambio de rasante. Por la derecha de la nacional sale una pista forestal que seguimos durante un kilómetro, hasta volver a salir a la misma carretera. El pueblo de Santa Irene nos queda atrás, a 300 metros a mano izquierda.
De Santa Irene a Pedrouzo. Seguimos una pista, primero por la derecha y luego por la izquierda de la nacional N-547, que baja al agradable pueblo de A Rúa. Nos quedan poco más de diez minutos para llegar a Pedrouzo.