Etapa fácil, sin ningún desnivel, a través de una extensa llanura cerealista. Llegamos a Frómista junto al Canal de Castilla, y seguimos hasta Carrión por un monótono y rectilíneo andadero junto a la carretera P-980.
Alargar la etapa hasta Calzadilla de la Cueza no es recomendable, excepto para aquéllos que tengan mucha prisa, pues Carrión de los Condes es mucho más interesante que Calzadilla de la Cueza.
En la etapa de hoy todos los pueblos disponen de servicios de restauración. Además, en Población de Campos, Revenga de Campos y Villarmentero de Campos, existen áreas de descanso para los peregrinos con fuente y sombra, lo cual en verano es de agradecer.
A la salida Población de Campos, justo antes de cruzar el río Ucieza, podemos tomar la variante de Villovieco (siguiendo la calle de enfrente); bien señalizada, nos aleja un rato de la monotonía del andadero paralelo a la carretera, y sólo añade medio kilómetro al recorrido. Regresa al camino principal en Villarmentero de Campos.
La joya cultural de la etapa es la bellísima iglesia románica de San Martín, en Frómista, una de las mejores muestras del románico español. No se marchen de Frómista sin verla, está en el centro de la localidad, a 50 metros del camino.
Tampoco debemos obviar, en el ámbito de la cultura, la iglesia de Santa María la Blanca de Villalcázar de Sirga, y la localidad de Carrión de los Condes, con el monasterio de San Zoilo (a la salida) como principal construcción.
Iglesia de San Martín, Frómista
De Boadilla del Camino a Frómista. A la salida tomamos una pista a la izquierda que nos conduce al camino de servicio del Canal de Castilla, importante obra de ingeniería civil del siglo XVIII, que se utilizaba tanto para el transporte de mercancías como para distribuir agua de riego. Entramos en Frómista cruzando el canal.
Frómista. Extraordinaria y bellísima la iglesia de San Martín (siglo XI), una de las mejores muestras del románico español. Destacan también las iglesias de San Pedro (siglo XV) y de Santa María del Castillo (siglo XIV).
De Frómista a Población de Campos. Salimos de Frómista por la carretera provincial P-980, cruzamos por un puente la nacional N-611 y por otro la autopista A-67. Superado este último ya tomamos el camino peatonal que avanza en paralelo, por la derecha, de la P-980.
Población de Campos. Antes de entrar en el pueblo vemos, a la izquierda, la ermita románica de San Miguel (siglo XIII). En el núcleo urbano se encuentra la ermita del Socorro (siglo XII), también románica, y la iglesia parroquial de la Magdalena (siglo XVI), de estilo barroco.
De Población de Campos a Revenga de Campos. A la salida del pueblo, justo antes de cruzar el río Ucieza, tenemos la posibilidad de tomar (siguiendo la calle de enfrente) la variante de Villovieco, bien señalizada. Este plácido paseo es una buena alternativa para alejarnos un rato de la carretera, hasta Villarmentero de Campos, y sólo añade medio kilómetro al recorrido. El camino principal sigue avanzando en paralelo a la carretera.
De Revenga de Campos a Villarmentero de Campos. A la salida hay un área de descanso. Continuamos por el mismo camino.
Villarmentero de Campos. La iglesia de San Martín de Tours tiene un interesante artesonado mudéjar.
De Villarmentero de Campos a Villalcázar de Sirga. También aquí hay un área de descanso a la salida. Proseguimos durante casi una hora hasta Villalcázar, siempre por el monótono camino peatonal a la derecha de la carretera.
Villalcázar de Sirga. Hay que destacar la magnífica iglesia románica de Santa María la Blanca (siglo XIII), construida por los templarios, con un enorme pórtico. Su interior acoge una talla de la Virgen del mismo siglo, y los sepulcros góticos del infante Felipe y su esposa Leonor.
De Villalcázar de Sirga a Carrión de los Condes. Seguimos por el mismo camino, al lado de la carretera. En la entrada a Carrión la cruzamos.
Carrión de los Condes. Es la ciudad más importante del Camino en la provincia de Palencia, con un relevante patrimonio histórico y artístico. En la Edad Media fue un destacado centro de asistencia al peregrino, con numerosas iglesias y hospitales. A la entrada se halla el monasterio de Santa Clara (siglo XIII), ahora con hospedería para peregrinos. En el centro de la población está la iglesia románica de Santa María del Camino (siglo XII), en cuyo pórtico se rememora la leyenda del tributo de las cien doncellas. Según esta leyenda, las cien doncellas fueron salvadas por una manada de toros de ser entregadas al rey árabe Miramamolín como tributo de guerra. En el núcleo urbano también se encuentra la iglesia románica de Santiago (siglo XII), profusamente restaurada. A la salida, siguiendo el camino y pasado el río Carrión, se encuentra el importante monasterio benedictino de San Zoilo (siglo XVI), ahora convertido en hotel, con un extraordinario claustro renacentista.