La etapa de hoy se divide claramente en dos partes: La primera, hasta Villafranca Montes de Oca, sigue la misma pauta que la de ayer, cruzando pequeños pueblos con servicios, siguiendo el eje de la N-120; la segunda es la larga y solitaria travesía, por pistas de tierra, de los Montes de Oca.
La travesía de los Montes de Oca, entre Villafranca Montes de Oca y San Juan de Ortega, tiene 12,4 km de longitud y algo más de 200 metros de desnivel positivo. En el Alto de la Pedraja alcanzamos la cota de 1.150 metros de altitud. A San Juan de Ortega llegamos al final de un largo y suave descenso.
La subida a los Montes de Oca sólo es pronunciada en los dos primeros kilómetros, a la salida de Villafranca Montes de Oca, y en algún otro corto repecho. El resto de la etapa presenta desniveles moderados.
A 1,6 km de Villafranca Montes de Oca, en el inicio de la travesía de los Montes de Oca, está la Fuente de Mojapán, de agua no tratada (por tanto, no potable) pero buena según los parroquianos.
En todas las localidades de la etapa hay servicios de restauración.
En el interior de la preciosa iglesia románica de San Juan de Ortega se produce el llamado "Milagro de la Luz": dos días al año, en los equinoccios, el sol ilumina durante diez minutos el capitel que representa la escena de la Anunciación. Hay quién no duda en afirmar que en esta pequeña aldea fluye con fuerza la energía telúrica...
Iglesia de San Juan de Ortega
De Belorado a Tosantos. A la salida de Belorado cruzamos de nuevo la nacional, que ahora nos queda a la derecha, y salvamos el río Tirón por un puente de madera. Avanzamos en la misma dirección por pistas agrícolas hasta Tosantos.
Tosantos. Al otro lado del pueblo y de la carretera, sobre un pequeño promontorio, vemos la curiosa ermita rupestre de la Virgen de la Peña, excavada en la montaña.
De Tosantos a Villambistia. Seguimos por detrás del pueblo y a la salida tomamos una pista a mano izquierda. Al fondo vislumbramos la imponente iglesia de Villambistia sobresaliendo entre los campos de cereales.
Villambistia. Pequeña aldea en la que destaca la iglesia de San Esteban, del siglo XVII.
De Villambistia a Espinosa del Camino. Seguimos recto y, antes de llegar a Espinosa del Camino, cruzamos la nacional.
De Espinosa del Camino a Villafranca Montes de Oca. Salimos por una pista agrícola que, entre campos de cultivos, sube una modesta colina. Al bajar, pasamos junto al ábside de San Felices (lo vemos a la derecha), el único vestigio de un antiguo monasterio prerrománico y donde, según algunas crónicas, se encuentra el sepulcro del conde Diego Porcelos, fundador de Burgos. Entramos en Villafranca siguiendo la nacional.
Villafranca Montes de Oca. El antiguo hospital de peregrinos de San Antonio Abad (siglo XIV) se rehabilitó hace pocos años como hotel. La iglesia de Santiago (siglo XVII) es magnífica y en su interior encontramos una pila bautismal hecha con una concha natural gigante. El pueblo, parada obligatoria desde los orígenes de la ruta jacobea, es la puerta de entrada a los frondosos, y antiguamente peligrosos, bosques de los Montes de Oca.
De Villafranca Montes de Oca a San Juan de Ortega. Dura y magnífica travesía, de unas tres horas, a través de los Montes de Oca, muy temidos en la Edad Media por la presencia de malhechores. Arrancamos desde Villafranca con una subida sin contemplaciones, que progresivamente se va moderando.
1,6 Fuente de Mojapán. Hay un área de descanso y una fuente de agua no tratada, pero buena según los parroquianos. Seguimos la misma pista y vamos ganando altitud.
2,2 Monumento a los caídos de la Guerra Civil. Superamos un pequeño barranco (río Carratón) con dos fuertes rampas, una de bajada y otra de subida, y prolongamos el ascenso hasta el Alto de la Pedraja (1.150 m), el punto más elevado. Aquí, con una evidente desidia y absoluta falta de sentido común, se ha permitido aprovechar un largo tramo de la ruta milenaria para abrir un cortafuegos. Más adelante la larga bajada a San Juan de Ortega, de pendiente suave, la hacemos por una cómoda pista forestal.
8,6 San Juan de Ortega.
San Juan de Ortega. San Juan de Ortega, nacido en el año 1080, es el fundador de esta pequeña aldea. A su regreso de la peregrinación a Jerusalén, se convierte en discípulo y colaborador de santo Domingo, y promueve la construcción de hospitales, iglesias, puentes... La iglesia de San Juan de Ortega, del siglo XII, es románica, al igual que el magnífico mausoleo y el sepulcro del santo. En el interior de la iglesia acontece el llamado "Milagro de la Luz": dos días al año, en los equinoccios (en torno al 21 de marzo y al 23 de septiembre), el sol ilumina durante diez minutos el capitel que representa la escena de la Anunciación. Hay quien no duda en afirmar que San Juan de Ortega es un lugar donde fluye con intensidad la energía telúrica...