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  Camino de Santiago
Camino Francés
  Senderismo
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=== Camino de Santiago - Camino Francés ===

1. Descripción 2. Galería de fotos
Mapa Camino Francés

Mapa Camino Francés Santiago
       Para ver el mapa con más detalle ir a la página de Mapas generales
Croquis

Distancias Camino Francés
Distancias Camino Francés
Introducción

       El Camino Francés, que tanto puede considerarse que empieza en Saint Jean Pied de Port (pequeña localidad del País Vasco francés) como en Roncesvalles (pequeño pueblo del Pirineo navarro), es el Camino más conocido y concurrido de todos los Caminos de Santiago, con una gran diferencia en el número de peregrinos (más del 85% del total) respecto a los otros Caminos. Debe su origen a tres de las cuatro principales vías históricas de peregrinación que provienen del interior de Europa, las cuales confluyen en la pequeña villa de Ostabat, a pocos kilómetros de Saint Jean Pied de Port.
Comunidades autónomas y provincias

       A lo largo del recorrido, de casi 800 km, este Camino cruza, en territorio español, cuatro comunidades autónomas y siete provincias: Navarra, La Rioja, Castilla y León (Burgos, Palencia, León), y Galicia (Lugo, La Coruña).
Poblaciones

       Pasa por 141 poblaciones con servicios y, por lo tanto, de media hay una población con algún servicio (como mínimo un bar o tienda de comestibles) cada 5,6 km. Éste es un dato muy significativo, pues nos indica que disponemos de una gran cantidad de poblaciones, pequeñas y grandes, donde abastecernos, beber, comer y dormir. Las distancias más largas sin disponer de servicios son: de Carrión de los Condes a Calzadilla de la Cueza (17,4 km), del refugio de Orisson a Roncesvalles (16,6 km), de Villamayor de Monjardín a Los Arcos (12,6 km), y de Villafranca Montes de Oca a San Juan de Ortega (12,2 km). Quien haya hecho el Camino de la Plata seguro que sonríe al leer estas 'terribles' distancias sin servicios.
       Seguidamente se adjunta un documento con el listado de las poblaciones; las distancias relativas, las distancias acumuladas, los servicios disponibles y las variantes más importantes.

       Documento de las localidades del Camino Francés (distancias y servicios)
Albergues

       Hoy, a junio de 2008, hay 227 albergues destinados exclusivamente a los peregrinos, de los cuales 104 son de propiedad pública (de alguna administración, comunidad religiosa o asociación) y 123 son de propiedad privada (negocios particulares). Esto da una cifra realmente sorprendente: en el Camino Francés hay por término medio un albergue cada 3,5 km. Seguro que no existe ningún otro Camino tan largo en todo el mundo que, ni de lejos, disponga de una red de albergues de esta magnitud. Además, en general no son albergues pequeños, pues en conjunto ofrecen casi nueve mil plazas teóricas (en realidad muchas más porque en bastantes albergues se permite dormir en el suelo). Y en épocas de máxima afluencia también se ponen a disposición de los peregrinos algunos albergues juveniles, se habilitan zonas de acampada y los ayuntamientos ceden polideportivos. Y por si todavía fuera poco, hay que añadir un buen número de pensiones, casas rurales, hostales y hoteles de todas las categorías encantados de recibir peregrinos. Aquí es bueno hacer un inciso para recordar que en época de buen tiempo, dormir al aire libre, esto que los franceses expresan de forma tan tierna con dormir à la belle étoile, es una experiencia de lo más placentero.
Estadísticas

       Según datos de la iglesia compostelana, en el año 2007 entraron en la plaza del Obradoiro, por este Camino, unos 70.000 peregrinos a pie y unos 20.000 en bicicleta. Aquí sólo se contabilizan los que pasaron a recoger la compostela, por lo tanto, el número será superior, quizás, en un porcentaje de entre el 10 y el 20 por ciento. Eso sí, de los peregrinos pedestres, una buena parte tan solo hicieron los últimos 100 (desde Sarria) o 150 (desde O'Cebreiro) kilómetros. Pocos, bien pocos, habían empezado su andadura desde los Pirineos. Me parece interesante, aunque sólo sea por curiosidad, añadir dos pequeñas tablas estadísticas: la primera nos dice el porcentaje de peregrinos en relación al mes de la peregrinación, y la segunda el porcentaje de peregrinos de cada nacionalidad.

Estadística peregrinos mes
Estadística peregrinos país
Ir en transporte público ...

       ... a Roncesvalles. Primero hay que ir a Pamplona (ver renfe.es o alguna compañía de autobuses). De la estación central de autobuses de Pamplona sale diariamente un autobús de la compañía Autocares Artieda a Roncesvalles (horarios del año 2006: laborales 10 de la mañana y 6 de la tarde; sábados 9'30 de la mañana; y domingos y festivos no hay servicio). La duración del viaje es aproximadamente de una hora, el billete hay que comprarlo al mismo conductor y no hay que preocuparse del número de plazas, dado que se ponen en servicio los autocares necesarios para que nadie se quede fuera.

       ... a Saint Jean Pied de Port. Hay dos formas de ir. La más habitual es desplazarse primero a Roncesvalles y de allí ir a Saint Jean Pied de Port en taxi. Una vez el autocar de Pamplona llega a Roncesvalles debemos preguntar en cualquiera de los dos bares del pueblo, dado que allí se organizan taxis compartidos entre los peregrinos que quieren empezar el camino en Saint Jean Pied de Port. Otra forma de ir es en tren. Vamos a Hendaya con renfe, de Hendaya a Bayona con un TER (regional) francés (hay muchas frecuencias y la duración es de 30 minutos), y de Bayona a Saint Jean Pied de Port con otro TER (hay 3-4 frecuencias diarias y la duración es de 1 hora). Para horarios y más información ver renfe.es y sncf.fr.
Recorrido

       De Saint Jean Pied de Port a Pamplona. En los apartados de desniveles y de variantes se detallan las características generales de la primera etapa de Saint Jean Pied de Port a Roncesvalles. Ésta transcurre en el Pirineo navarro, menos agreste que el aragonés o el catalán occidental, pero no menos espectacular. De hecho, era una etapa antiguamente muy temida por los numerosos peregrinos procedentes del interior de Europa, los cuales se agrupaban en Saint Jean Pied de Port para afrontar la dura travesía de los Pirineos con compañía. A partir de Roncesvalles el camino avanza por húmedos bosques de espléndida vegetación y pasa por pequeños pueblos ganaderos que han sabido conservar su esencia con el paso de los siglos. El recorrido alterna senderos de montaña y pistas, a tramos empedradas. En su mayor parte el camino va de bajada, a excepción de dos collados sin mucha dificultad, el de Mezkiritz y el de Erro. Después de Roncevalles lo habitual es finalizar la etapa en la pequeña aldea de Larrasoaña, aunque aquellos que se lo toman con más calma pueden hospedarse en el pueblo de Zubiri. De Larrasoaña seguimos en bajada el curso del río Arga, a través de frondosos bosques de hayas y pino, en uno de los tramos más bonitos de todo el Camino Francés. Más adelante, y a pesar del recorrido urbano por Villava i Burlada, la entrada a Pamplona, la capital navarra, es relativamente plácida.

       De Pamplona a Logroño. Disfrutamos de una salida privilegiada de Pamplona, a través de los jardines de la Universidad de Navarra. En suave subida llegamos, una hora más tarde, a la localidad residencial de Cizur Menor, lugar donde Maribel Roncal regenta un acogedor albergue, uno de los primeros de la época moderna de las peregrinaciones. A la salida de Cizur Menor afrontamos el Alto del Perdón, en una subida larga pero no dura (ver el apartado de desniveles). Aunque, eso sí, el viento suele soplar con fuerza, como hace evidente la presencia de molinos eólicos emplazados en el lomo de la sierra. Una vez arriba iniciamos la larga bajada a la llanura navarra, deleitándonos con unos paisajes y pueblos encantadores. Pasamos por Uterga y Muruzábal, pueblo este último donde podemos tomar un desvío (bien señalizado) para visitar la ermita de Santa María de Eunate (ver la página del Camino Aragonés). Más adelante llegamos a Óbanos, donde confluyen el Camino Francés y el Camino Aragonés, y continuamos hasta la importante localidad de Puente la Reina, la cual dispone de tres albergues. Salimos de Puente la Reina por el famoso puente que da nombre a la población y, andando entre campos de cultivos, sobretodo viñedos, el camino sigue con pocos desniveles pasando por los bonitos pueblos de Mañeru, Cirauqui, Lorca, Villatuerta y Estella, importante localidad esta última nacida y crecida gracias al camino. De Estella subimos al Monasterio de Irache y seguimos sin dificultades hasta Azqueta y Villamayor de Monjardín. Desde esta última localidad, y hasta Los Arcos, caminamos un tramo de 12,6 km sin servicios, disfrutando de los bellos y solitarios pasajes. La llanura y la soledad se extienden hasta Torres del Río y, más adelante, siguiendo un sendero con algunas subidas y bajadas, llegamos a Viana, última ciudad navarra. El camino continúa, ahora cruzando algunas zonas industriales y varios viales, hasta Logroño, primera ciudad, y capital, de la comunidad de La Rioja. Entramos en el casco antiguo por el Puente de Piedra, que salva el río Ebro.

       De Logroño a Burgos. Los viñedos y las tierras de regadío siguen siendo el elemento sustancial de un paisaje de anchos valles y suaves montañas. A la salida de Logroño pasamos por el área recreativa del parque de La Grajera, lugar donde hay un pantano, y más adelante llegamos a Navarrete, localidad conocida tanto por la producción de vinos como por los talleres de alfarería tradicional. Por anchas y, a tramos, pedregosas pistas de tierra, subimos casi sin darnos cuenta al Alto de San Antón para, seguidamente, bajar al valle del Najerilla y entrar en la localidad de Nájera. A poco más de una hora, superada una colina, llegamos al pequeño pueblo de Azofra, lugar donde es conveniente cargar con abundante agua, sobre todo en verano, para afrontar el prolongado y solitario trayecto hasta Santo Domingo de la Calzada. Es un tramo agradable hasta que nos interrumpe, bruscamente, un campo de golf y la enorme urbanización anexa, de reciente construcción. De Santo Domingo de la Calzada, ciudad jacobea en esencia y origen, seguimos en paralelo a la nacional hasta Grañón y, más adelante, por pistas de tierra llegamos a Redecilla del Camino, primera ciudad burgalesa del camino. Andando siempre cerca de la nacional pasamos por Castildelgado, Viloria de Rioja (no es necesario entrar), Villamayor, Belorado (ciudad con todos los servicios), Tosantos, Villambistia, Espinosa del Camino y Villafranca Montes de Oca. En esta última localidad emprendemos la larga subida, que progresivamente va suavizándose, al Alto de la Pedraja, a través de los solitarios y antiguamente temidos, por la presencia de bandidos, bosques de los Montes de Oca. Finalmente, después de más de doce kilómetros, llegamos en bajada al pequeño y estratégico pueblo de San Juan de Ortega. Desde San Juan de Ortega seguimos por un agradable camino hasta Agés, continuamos por carretera secundaria hasta Atapuerca (se pueden concertar visitas a los yacimientos prehistóricos), superamos sin muchas dificultades la sierra de Atapuerca, y, después de pasar por algunos pequeños pueblos con pocos servicios, afrontamos uno de los tramos más fatigosos de todo el Camino Francés: la larga entrada a Burgos a través de un interminable polígono industrial. Por si eso fuera poco, tanto la catedral como el albergue se encuentran en el otro extremo de la ciudad.

       De Burgos a León. La salida de Burgos es rápida y cómoda, aunque, más adelante, debemos andar a menudo por pistas forestales de piedra suelta. Pasamos por Villalbilla de Burgos, Tardajos y Rabé de las Calzadas, pueblo este último muy bonito. A partir de aquí tomaremos contacto por primera vez con el tipo de camino y paisaje que nos espera los siguientes días: tierra de cereales, sucesión de mesetas, soledad, horizonte infinito, pueblos austeros, temperaturas extremas, falta de agua... De todos modos, aquéllos que, sin duda mal informados, se saltan el tramo de Burgos a León nunca sabrán de verdad lo que es el Camino de Santiago. Después de Rabé de las Calzadas cruzamos la primera de las sucesivas mesetas hasta Hornillos del Camino, y, más adelante, dos más hasta Hontanas. Entre Hornillos y Hontanas encontramos el desvío al precario y curioso refugio de Sambol, a 250 metros del camino. Seguimos el camino dejando atrás Hontanas, más adelante pasamos por debajo del doble arco gótico del medio destruido convento de San Antón, famoso en la edad media por las milagrosas curaciones, y poco después llegamos a la histórica localidad de Castrojeriz, la cual dispone de varios albergues para los peregrinos. A la salida de Castrojeriz ascendemos, por un corto pero duro repecho, al Alto de Mosterales, lugar en el cual se nos abre a la vista la infinita Tierra de Campos. Más adelante pasamos por la ermita de San Nicolás, ahora convertida en refugio, y cruzamos el río Pisuerga por el bonito Puente Fitero, el cual une las provincias castellanas de Burgos y Palencia. Seguimos por largos caminos, pasando por Itero de la Vega, Boadilla del Camino y Frómista, población esta última a la cual entramos siguiendo el Canal de Castilla. De Frómista a Carrión de los Condes, la ciudad más grande del camino en la provincia de Palencia (poco más de dos mil habitantes), caminamos siempre por un andadero paralelo a una carretera comarcal totalmente recta, pasando por los pueblos de Población de Campos, Revenga de Campos, Villarmentero de Campos y Villalcázar de Sirga. De Carrión de los Condes a Calzadilla de la Cueza hay cuatro horas de camino sin pasar por ningún pueblo, lo cual supone el tramo sin servicios más largo de todo el Camino Francés. Todo es caminar y caminar a través de un pasaje árido y austero. De Calzadilla de la Cueza, siguiendo por un camino sin ninguna dificultad, pasamos por las pequeñas aldeas de Lédigos, Terradillos de Templarios, Moratinos y San Nicolás, hasta llegar a Sahagún, la ciudad más poblada (tres mil habitantes) entre Burgos y León, y la primera ciudad en la provincia de León. En Sahagún abandonamos Tierra de Campos para continuar por el no menos monótono Páramo Leonés. El camino parece hecho con tiralíneas, y avanza en su mayor parte junto a una hilera de árboles plantados con la intención de dar un poco de sombra al caminante. Cinco kilómetros pasado Sahagún se nos presentan dos alternativas (ver apartado de variantes). Nosotros tomamos el camino principal, señalizado como Camino Real Francés. Así pues, pasamos por Bercianos, El Burgo Ranero, Reliegos (a 13 km del anterior) y Mansilla de la Mulas. Después de Mansilla de las Mulas seguimos por caminos siempre cerca de la nacional, y pasamos por Villamoros, Puente de Villarente y Arcahueja. Antes de entrar en la ciudad de León cruzamos una zona industrial. La entrada a la capital, a pesar de ser poco agradable, no es tan fatigosa como la de Burgos.

       De León a Ponferrada. A la salida de León debemos caminar un larguísimo tramo urbano, el peaje del peregrino moderno. Este tramo urbano se extiende por las localidades, unidas físicamente a la capital, de Trobajo del Camino y Virgen del Camino. En Virgen de Camino parte otra de las variantes más importantes (ver el apartado de variantes). Nosotros tomamos el camino histórico, que también es el más corto, y así seguimos por un andadero que avanza en paralelo a la nacional, pasando por las localidades de Valverde de la Virgen, San Miguel del Camino, Villadangos del Páramo, San Martín del Camino y Hospital de Órbigo, localidad esta última a la que entramos por el famoso Puente del Paso Honroso. A partir de Hospital de Órbigo el Camino Francés da un giro definitivo, al dejar definitivamente atrás la uniformidad de la Tierra de Campos y el Páramo Leonés. A la salida de Hospital de Órbigo nos alejamos de la nacional y seguimos un camino boscoso con algunos pequeños desniveles. Pasamos por las pequeñas aldeas de Villares de Órbigo y Santibáñez de Valdeiglesias, y después continuamos en una larga tirada hasta el Crucero de Santo Toribio, lugar desde el cual ya vemos cerca la ciudad de Astorga. Astorga es la capital de la Maragatería, una comarca con rasgos culturales y arquitectónicos singulares. En Astorga iniciamos la ascensión de los Montes de León (ver el apartado de desniveles), en subida suave pero constante. En esta tierra de antiguos arrieros, los pueblos, de nombres estrambóticos, muy pequeños y medio abandonados, han hallado en el camino una fuente de riqueza vital. Éstos son: Castrillo de los Polvazares, Murias de Rechivaldo, Santa Catalina de Somoza, El Ganso, Rabanal del Camino (pueblo con menos de 50 habitantes y con 4 albergues), y Foncebadón (pueblo que hace pocos años estaba abandonado). A media hora de Foncebadón, en subida, llegamos a la Cruz de Ferro, hito con una gran carga simbólica y situado a más de 1.500 metros de altitud. Continuamos hasta Manjarín, pueblo abandonado, emplazado en un entorno excepcional y ahora famoso por el paupérrimo y peculiar refugio regentado por Tomás. Seguimos caminando en llano durante un rato, pero no tardamos mucho en iniciar la larga y dura bajada hasta Ponferrada (a 550 metros de altitud), capital de la comarca del Bierzo. Esta comarca tiene la forma de una gran caldera rodeada de montañas, y es, precisamente, este aislamiento físico lo que le ha configurado una personalidad claramente diferenciada del resto de la provincia de León. Por otra parte, es una de las comarcas más ricas de toda la comunidad autónoma, vista su industria minera, producción de vino y potencial turístico. A lo largo de la bajada a Ponferrada, con fuerte pendiente en algunos tramos, pasamos por El Acebo, Riego de Ambrós, y por el bonito y turístico pueblo de Molinaseca.

       De Ponferrada a Sarria. En Ponferrada cruzamos el río Sil por el mismo lugar donde antiguamente colgaba el puente de hierro que da nombre a la población (Pons Ferrata). Después, por largas avenidas, llegamos a Compostilla, antigua colonia de una central térmica. Seguimos el camino, a tramos asfaltado, cruzando al principio varias urbanizaciones y, más adelante, viñedos. Pasamos por las poblaciones de Columbrianos, Fuentes Nuevas, Camponaraya y Cacabelos. Cacabelos, en el valle del río Cúa, presenta una disposición urbana alargada en dirección al camino, siendo su eje principal la actual Calle de los Peregrinos. Salimos de Cacabelos siguiendo la nacional y continuamos más adelante por largas pistas de tierra, rodeadas de viñedos, hasta Villafranca del Bierzo, capital cultural del Bierzo. Villafranca del Bierzo está situada en la confluencia de los ríos Burbía y Valcarce, y presenta un conjunto urbano con un gran patrimonio histórico. Salimos de Villafranca del Bierzo (hay una variante por montaña; ver el apartado de variantes) siguiendo el valle del río Valcarce (el camino histórico) por un horrible camino asfaltado al lado de la nacional, carretera ésta casi sin tráfico desde la apertura de la autovía. Por el valle del Valcarce, estrecho en algunos tramos, pasan encajonadas la nacional, la antigua nacional, la nueva autovía y el Camino de Santiago. Pasamos por Pereje, Trabadelo, La Portela de Valcarce, Ambasmestas y Vega de Valcarce, localidad esta última con todos los servicios; un buen sitio para hospedarse y, así, afrontar al día siguiente la subida a O Cebreiro por la mañana y más descansados. Poco después de Vega de Valcarce iniciamos la mítica y magnífica subida a O Cebreiro (ver el apartado de desniveles), la cual en buena parte transcurre por bonitas corredoiras. La subida es larga y en algunos tramos dura, pero, sin duda, inolvidable. Durante la ascensión pasamos por las pequeñas aldeas de Las Herrerías, La Faba y Laguna de Castilla, antes de la entrada victoriosa al precioso pueblo de O Cebreiro (a 1.300 metros de altitud), el primero de Galicia, la tierra prometida del peregrino. A partir de O Cebreiro, y sin perder casi altitud, pasamos por Liñares, Hospital da Condesa, Padornelo, y acto seguido nos sale al paso el corto pero duro repecho del Alto do Poio. Más adelante llegamos a Fonfría, lugar en el cual, ahora sí, iniciamos la larga bajada a Tricastela, población situada a 650 metros de altitud. En Triacastela debemos optar entre ir a Sarria por el valle de San Xil o bien por el monasterio de Samos (ver el apartado de variantes). Nosotros seguimos el valle de San Xil, en uno de los tramos más bonitos de todo el Camino Francés, disfrutando con intensidad de la Galicia rural, profunda y mágica. A la salida de Triacastela superamos el Alto del Riocabo sin demasiada dificultad y, a tramos caminando por senderos, pistas de tierra y carreteras secundarias, cruzamos las pequeñas aldeas, la mayoría sin servicios, de Montán, Furela, Calvor y San Mamed. Finalmente, llegamos en suave bajada a la importante ciudad de Sarria.

       De Sarria a Santiago de Compostela. A la salida de Sarria continuamos avanzando por las corredoiras; senderos entre muros de piedra por los cuales las vacas transitan a los pastos. Pasamos por muchas pequeñas aldeas donde parece que el tiempo se ha detenido: Barbadelo, Morgade, Ferreiros, Miralles, Pena, Vilachá... Aquí la naturaleza se nos muestra en toda su plenitud. A Portomarín llegamos en bajada, cruzando para entrar el embalse de Belesar, lugar en el cual, desaparecida bajo las aguas, está la antigua ciudad. De Portomarín a Palas de Rei continuamos con la misma tipología de caminos, sin grandes desniveles y pasando por una retahíla de pequeñas aldeas, algunas de las cuales ofrecen servicios a los peregrinos, como son: Gónzar, Castromaior, Hospital da Cruz, Ventas de Narón, Ligonde, Airexe, Brea y O Rosario. Palas de Rei, ciudad con todos los servicios, fue un importante enclave en las peregrinaciones de la edad media. Por caminos rurales y, a tramos, por pistas de asfalto, seguimos por San Xulián, Casanova, Laboreiro (primera localidad de La Coruña) y Furelos, lugar desde el cual iniciamos una corta subida para llegar a Melide, ciudad con todos los servicios. En Melide el Camino Primitivo, procedente de Oviedo, confluye con el Camino Francés. De Melide a Arzúa avanzamos por caminos entre espesos bosques de robles, pinos y eucaliptos, cruzando muchos arroyos en un continuo sube y baja. En este tramo pasamos por Boente, Castañeda y Ribadixo da Baixo, lugar en el cual encontramos un bonito albergue cerca del río, poco antes de llegar a Arzúa, población que también ofrece todos los servicios. En Arzúa el Camino del Norte, procedente de Irún, confluye con el Camino Francés. A la salida de Arzúa caminamos 8 km por largas pistas forestales con suaves subidas y bajadas, sin pasar por ninguna población con servicios, hasta llegar a la pequeña aldea de Calle, lugar en el cual, por fin, encontramos dos bares donde alimentar el cuerpo y el espíritu. Siempre cerca de la nacional, en subida, pasamos por Boavista, Salceda, y llegamos al Alto de Santa Irene, lugar en el cual debemos cruzar con mucha atención la nacional debido a la poca visibilidad que provoca el cambio de rasante. En la bajada pasamos por los pueblos de Santa Irene, Rúa y Pedrouzco, población esta última donde muchos peregrinos deciden pasar la última noche antes de llegar a Santiago, dado que la corta distancia a la capital, de unos 20 km, permite asistir al día siguiente a la misa del peregrino que se celebra diariamente a las 12. La primera parte de la última etapa es bastante entretenida. Por caminos de tierra pasamos por Amenal, Cimadevila, rodeamos el aeropuerto de Labacolla (el mayor de Galicia) dejándolo a la izquierda, y seguimos por San Paio y Labacolla. En Labacolla iniciamos la subida al urbanizado Monte do Gozo, pasando antes de llegar arriba por Vilamaior y San Marcos. Hoy en día el Monte do Gozo no tiene nada a ver con el lugar en el cual los peregrinos de antaño contemplaban con inmensa felicidad las torres de la catedral de la ciudad del apóstol. Ahora tan sólo es un gran centro turístico y de ocio, donde se celebran congresos, se dan conferencias, etc. Desde el Monte do Gozo nos queda poco más de una hora de fatigoso, pero emocionante, trayecto urbano para nuestra entrada triunfal a la plaza del Obradoiro, a los pies de la majestuosa catedral de Santiago de Compostela. La ritual subida por las escaleras de la catedral significará el punto final a lo que habrá sido, seguramente, uno de los hechos más conmovedores e inolvidables de nuestra vida.
Desniveles

       Este Camino no destaca por tener unos desniveles importantes, lo cual, no hay duda, contribuye a su éxito. De todos modos, si como decía Einstein todo es relativo, resulta que en esto de considerar duras o suaves las subidas y bajadas es mil veces más relativo. Algunos, los más bien preparados físicamente o más acostumbrados a andar por montaña, hablarán de subiditas y de bajaditas. Otros se detendrán unas cuántas veces a lo largo del recorrido para coger aire y, de paso, maldecir los huesos de todos aquellos que les habían hablado de un camino llano. En definitiva, vamos a enumerar las cuatro subidas a tener presente:

       - Pirineos. La primera subida, y la más dura de todas, es la que supera los Pirineos; asciende desde Saint Jean Pied de Port al collado de Leopeder y de allí desciende a Roncesvalles. SJP de Port está a 160 metros de altitud, y el collado de Leopeder a 1.430 metros de altitud. Es decir, hemos de superar un desnivel de 1.270 metros. Con esto ya casi lo hemos dicho todo. Si además coincide con el día en que nos estrenamos como peregrinos, entenderemos el consejo que doy en la sección de algunos consejos referido a si es mejor empezar en SJP de Port o en Roncesvalles. A lo largo de los 17 primeros kilómetros la subida es constante pero suave, y sólo se hace pronunciada a la salida de SJP de Port y a la salida de Honto, pueblecillo este último que encontramos a cinco kilómetros del primero. A partir del collado de Bentartea (1.344 m), el camino planea hasta el collado de Leopeder desde donde, si la niebla no lo impide, ya se ve Roncesvalles. Los cuatro últimos kilómetros, cruzando un hayedo que en otoño se convierte en una inmensa alfombra de hojas, es una de esas bajadas contundentes (no peligrosa si se anda con cuidado) donde las rodillas, a veces, se quejan. Hay que cuidarlas; el Camino es largo.

       - Alto del Perdón. La segunda subida es el Alto del Perdón, emplazado entre Pamplona y Puente la Reina. Desde la salida de la capital navarra hasta la pequeña villa de Zariquiegui, situada al pie de la Sierra del Perdón, se gana altitud muy suavemente, casi sin darnos cuenta. Antes pasamos por Cizur Menor, último pueblo con servicios antes del alto, y desde donde ya podemos discernir la hilera de molinos eólicos emplazados a lo largo del lomo de la sierra. La rampa final, de unos dos kilómetros, es menos dura de lo que nos parecía a lo lejos (la traza es en diagonal), y en ningún momento la pendiente es excesiva. De hecho, el desnivel entre Pamplona y el alto es tan sólo de poco más de 300 metros. Ahora bien, la lluvia y el viento, habituales en esta zona, pueden endurecer el recorrido. ¿Y la bajada? Pues muy pronunciada y lo que es peor: pedregosa.

       - Cruz de Ferro. La tercera es la ascensión a la Cruz de Ferro, emplazada en una de las cordilleras de los Montes de León, uno de los últimos reductos donde sobrevive el lobo en la Península Ibérica y un macizo que separa dos mundos: la comarca de la Maragatería con Astorga de capital, y la rica comarca del Bierzo con Ponferrada de capital. A lo largo de los veinte kilómetros que separan Astorga de Rabanal del Camino (¡pueblo con menos de 50 habitantes y con 4 albergues de peregrinos!) se va ganando altitud (unos 300 metros de desnivel) suavemente. A partir de Rabanal del Camino, situado a 1.149 metros sobre el nivel del mar, y hasta la Cruz de Hierro, a 1.507 d'altitud, la subida se hace más pronunciada, aunque en ningún caso de forma excesiva. Después, el camino planea y alcanza su cota máxima a 1.515 metros de altitud (cota incluso superior a la del tramo pirenaico). Con estas altitudes, y con el clima atlántico predominante en estos montes, es fácil adivinar que a lo largo del invierno las condiciones climáticas son rigurosas y la nieve permanece durante semanas. La bajada, a tramos muy pronunciada, es básicamente larga y pesada, dado que perdemos mil metros de altitud en los doce kilómetros que hay hasta Molinaseca. A partir de ahí, ya sólo queda un paseo de hora y media para llegar a Ponferrada.

       - O'Cebreiro. La cuarta es O'Cebreiro. Mejor dicho, la cuarta es la mítica subida a O'Cebreiro. El Camino de Santiago sería menos Camino sin esta subida, y todavía menos Camino sin este pueblo. O'Cebreiro, precioso pueblo emplazado a 1.300 metros d'altitud, y lugar donde todavía se conservan algunas pallozas (construcciones d'origen celta con la cubierta de paja), es la puerta de entrada a la tierra prometida del peregrino: Galicia. La subida es dura, esta vez sin demasiados matices. Por eso es una buena idea dormir el día anterior en una de las localidades que están situadas a pie de montaña (por ejemplo en Vega de Valcarce) y, así, afrontar la subida de buena mañana y más frescos. Yendo despacio y deteniéndonos a descansar unos minutos en los pequeñísimos pueblos de aire rural que nos salen al paso, superaremos felizmente los ocho kilómetros de ascensión, en los cuales se gana un desnivel de casi 700 metros. Andar por estas corredoiras (caminos por los que transita el ganado hacia los pastos), preámbulo de las que nos encontraremos en Galicia, es un lujo reservado exclusivamente a los peregrinos pedestres. Un regalo merecido para todos aquellos a los que nos gusta andar.

       Y acabaré diciendo, por absurdo que parezca, algo que sabe todo el mundo: Galicia es un país montañoso. Es bien cierto que a partir de O'Cebreiro ya no queda ninguna subida a destacar, pero igual de cierto es que, en una buena parte de Galicia, el camino se convierte en un constante sube y baja, con una cadencia perpetua.
Cultura

       El Camino Francés es, juntamente con el Camino de Le Puy, el más rico de todos los Caminos de Santiago en el ámbito de la cultura, consecuencia de haber sido a lo largo de muchos siglos la principal vía de peregrinación en el difícil viaje a la tumba del apóstol. Ya desde el siglo X se construyeron hospitales, puentes, monasterios, iglesias, etc., los cuales constituyen hoy en día un patrimonio artístico e histórico de primera magnitud a nivel europeo. Como reconocimiento a este valioso patrimonio, el Camino fue declarado Primer Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa en el año 1987, y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1993.
       Escribir con justicia sobre la monumentalidad de este Camino requeriría no menos palabras que las contenidas en cinco tomos de la enciclopedia británica. Así pues, haciendo un esfuerzo de concreción en línea con los objetivos de esta web, y con plena conciencia de estar cometiendo poco menos que un sacrilegio, me limitaré a nombrar los veintiseis monumentos o lugares que, a mi personal entender, son los más relevantes en el ámbito de la cultura. Y lo haré en el mismo orden de la marcha:

       - El pueblo de Saint Jean Pied de Port. Bellísimo pueblo del país vasco francés, situado en la ribera del Nive, profundamente vinculado al Camino como hace patente el hecho de que su eje principal, la Rua de la Citadelle, sigue la sirga histórica desde la entrada por la Porte de St. Jacques (Patrimonio de la Humanidad) hasta la salida por la Porte d'Espagne. El río, las antiguas casas de estilo navarro que lo flanquean, y los puentes, conforman un conjunto bucólico y fotogénico. Otras edificaciones destacadas son: La Ciutadella (s. XVII), la Prison des Evêques (s. XIII), y la iglesia de Notre Dame du Bout de Pont (s. XIII).

       - La colegiata de Roncesvalles. De estilo gótico, fue construida en el siglo XIII por el rey Sancho el Fuerte, y acoge la talla escultórica de Nuestra Señora de Roncesvalles, del mismo siglo. Junto al claustro se encuentra el Panteón Real (s. XIII), donde reposan los restos de Sancho el Fuerte y su esposa Clemencia de Toulouse.

       - El puente de Puente la Reina/Gares. Magnífico puente románico (s. XI) que salva el río Arga, a la salida de la población a la cual da nombre. De seis arcos, fue construido por Doña Mayor, esposa del rey Sancho III, para facilitar el paso a los peregrinos.

       - La ciudad de Estella/Lizarra. Denominada la Toledo del norte por su rico patrimonio histórico y artístico, y situada en el valle del río Ega, debe su misma existencia al Camino, al cual ha servido durante siglos. De especial interés son las iglesias de San Pedro de la Rúa (s. XII), del Santo Sepulcro (s. XIV), de San Miguel Arcángel (s. XII), de Santa María Jus del Castillo (s. XII) y de San Juan Bautista (s. XII). El Palacio de los Reyes de Navarra (s. XII) es un excelente ejemplo de románico civil.

       - La iglesia del Santo Sepulcro (Torres del Río). De planta octogonal, al igual que la ermita de Santa María de Eunate, está considerada una de las más importantes de todo el Camino.

       - La catedral de Logroño. De la catedral gótica de Santa María la Redonda (s. XV) (el camino no pasa por delante, desde la Rúa Vieja debemos seguir a mano izquierda la calle Mercaderes), destacan las dos torres gemelas barrocas.

       - El monasterio de Santa María la Real (Nájera). Fundado en el año 1052 por el rey Don García, es actualmente un conjunto monumental de gran valor. Consta de una portada barroca, una iglesia gótica del siglo XV (con la imagen románica de Santa María de Nájera), el Panteón de los Reyes y el extraordinario Claustro de los Caballeros (s. XVI).

       - Los monasterios de Yuso y Suso. Es necesario decir, antes de empezar, que su visita implica andar 15 km de más, por tanto, es lógico que la mayoría de peregrinos prefiera aplazarla para cuando hagan turismo motorizado. Estos famosos monasterios de San Millán de la Cogolla, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1997, tienen el privilegio de estar considerados la cuna de la lengua castellana, lugar donde en el siglo XI se escribieron los primeros manuscritos en romance español.

       - La catedral de Santo Domingo de la Calzada. Bonita catedral iniciada en el siglo XII, en la que destaca la cripta y el mausoleo de Santo Domingo. Es curiosa la vinculación simbólica de la ciudad y de la catedral con la figura de una gallina. Esta vinculación tiene su origen en un milagro atribuido a Santo Domingo, según el cual, el Santo salvó la vida de un joven peregrino alemán a quien querían ahorcar por un robo que no había cometido, demostrando su inocencia ante el incrédulo gobernador de la villa al hacer saltar y cantar una gallina asada. De ahí proviene el famoso dicho de Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada.

       - La pica bautismal de Redecilla del Camino. Esta pica bautismal románica (s. XII), construida de una sola pieza, está considerada una de las joyas más valiosas de todo el Camino.

       - La iglesia de San Juan de Ortega. La iglesia, del siglo XII, es de estilo románico, al igual que el magnífico mausoleo y el sepulcro del Santo. Aquí se produce el denominado Milagro de la Luz: dos días al año el sol ilumina durante diez minutos el capitel que representa la escena de la Anunciación.

       - La catedral de Burgos. La catedral de Santa María, de estilo gótico, iniciada en 1221 por el rey Fernando III el Santo, es majestuosa y sin duda uno de los monumentos artísticos más importantes del estado español. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 1984.

       - El pueblo de Castrojeriz. Histórica localidad con un extraordinario patrimonio cultural, actualmente un poco abandonado. De origen romano y emplazada en la vertiente de un tozal, tiene una estructura urbana alargada en torno a la calle principal, de más de un kilómetro de longitud. Las construcciones más relevantes son: la Colegiata de la Virgen del Manzano (s. IX), la iglesia de San Juan (s. XIII-XVI), y la iglesia parroquial de Santo Domingo (s. XVI).

       - La iglesia de San Martín (Frómista). Una maravilla; románico en estado puro. Y fotogénica, al ser una edificación aislada. Construida en el siglo XI (formaba parte de un monasterio benedictino), es otro ejemplo excelente del románico español.

       - El conjunto mudéjar de Sahagún. La ciudad es famosa por su románico mudéjar, de influencia mozárabe, que sustituye la piedra por el ladrillo y la madera. Los ejemplos más significativos son: la iglesia de San Tirso (s. XII), la de San Lorenzo (s. XIII), y la Peregrina (s. XIII).

       - La catedral de León. De la extraordinaria catedral gótica (s. XIII), de inspiración francesa, destacan las riquísimas cristaleras.

       - La basílica de San Isidoro (León). No menos extraordinaria que la catedral, es uno de los ejemplos más loados del románico español, con vueltas decoradas con valiosas pinturas del siglo XII y un magnífico panteón real.

       - El puente de Órbigo. Este precioso puente medieval que cruza el río Órbigo, denominado también Puente del Paso Honroso, es uno de los más famosos del Camino por la gesta del caballero Don Suero de Quiñones en el año 1434, el cual, para demostrar el amor a su amada, desafiaba en lucha a todos aquellos que se atrevieran a pasar por él.

       - La ciudad de Astorga. Esta ciudad romana era conocida con el nombre de Asturica Augusta, y era un importante enclave donde convergían dos de las calzadas romanas más estratégicas: la Vía Traiana y la Vía de la Plata. La catedral de Santa María, de la cual destacan las dos grande torres, es de estilo gótico. El fastuoso y singular Palacio Episcopal, obra de Gaudí, es en la actualidad la sede del Museo de los Caminos.

       - La Cruz de Ferro. Es el hito con la carga simbólica más importante de todo el Camino. Monumento ancestral de absoluta simplicidad, es sólo una cruz de hierro clavada encima de un tronco, soportado por una base llena de piedrecillas pues, según establece la tradición, cada peregrino debe depositar una sobre la pila para así recibir la protección divina a lo largo del difícil Camino hacia al sepulcro del apóstol. Se cree que el origen es un antiguo monumento romano de devoción a Mercurio, Dios de los caminos. Una amiga me comentó que en su Camino a Santiago, allá depositó 192 piedrecillas en memoria de cada una de las víctimas del atentado de Madrid. Aquí queda escrito, por lo tanto, que en el Camino de Santiago también perdurará su recuerdo.

       - El pueblo de Villafranca del Bierzo. Capital cultural del Bierzo, y vinculada desde sus orígenes al Camino de Santiago, contiene un conjunto urbano con un importante patrimonio histórico. En la entrada se encuentra la iglesia románica de Santiago (s. XII), famosa por su Puerta del Perdón, lugar donde los peregrinos impedidos podían ganarse el jubileo gracias a un privilegio otorgado por el Papa Calixto III en el siglo XV. Otras edificaciones monumentales son: el Castillo de los Marqueses de Villafranca (s. XVI), la iglesia gótica de San Francisco (s. XIII), el Convento de San Nicolás (s. XVI), y la Colegiata de Santa María (s. XVI).

       - El pueblo de O'Cebreiro. Emplazado en un collado a 1300 metros de altitud, en un entorno excepcional y a menudo cubierto por la niebla, O'Cebreiro se nos presenta como un bellísimo pueblo envuelto de misterios y de leyendas. La iglesia prerománica de Santa María la Real (s. IX) es muy bonita, pero, aún así, el elemento más destacable es la excelente conservación de varías pallozas con la característica cubierta de paja, construcciones de origen celta donde vivían familias y ganado.

       - El monasterio de Samos. Monasterio benedictino fundado en el siglo VI, y uno de los más importantes de España.

       - El crucero de Lameiros. Original crucero del siglo XVII, en la base de la cual hay una calavera y otros elementos que hacen referencia al calvario, y en el relieve de la cruz se hace referencia a la maternidad.

       - El casco antiguo de Santiago. La esencia de Santiago, sin duda, la encontramos paseando por el casco antiguo, pues es un constante descubrimiento de iglesias, evocadoras plazas, bonitos rincones y antiguas calles de casas solariegas cada día llenos de vida gracias a los numerosos turistas y peregrinos. Las edificaciones más destacadas son: el Hostal de los Reyes Católicos (s. XV), el Palacio de Gelmírez (s. XII-XIII), el Monasterio de San Martín Pinario (s. XI), el Colegio de San Jerónimo (s. XVI), la Fuente de los Caballos (s. XVIII), la Puerta de las Platerías (s. XII), en la plaza homónima, y el Palacio de Raxoi (s. XVIII).

       - La catedral de Santiago. La catedral, toda ella monumental, es el lugar donde se resguarda el sepulcro del santo. Iniciada en el siglo XI, se alza en el mismo lugar donde en el año 813 lo descubrió un pastor. Accediendo desde la plaza del Obradoiro se encuentra el Pórtico de la Gloria (s. XII), de belleza insuperable, joya arquitectónica de enorme valor y obra cumbre del románico español. Es costumbre colocar la mano en la base del parteluz (columna que soporta el peso del dintel en el centro) y pedir algún deseo, o sencillamente dar las gracias por haber llegado. Aun así, según la tradición, el ritual más importante es el abrazo a la imagen del apóstol (s. XIII), situada en el altar mayor, y bajo la cual se encuentra la cripta con los restos óseos de Santiago y sus dos discípulos.
Variantes

       Las variantes son caminos alternativos al que se considera el camino principal, aun cuando a menudo es problemático (y a veces hiere sensibilidades) denominar un camino como principal y su alternativo como secundario. De todas formas, hay datos objetivos que harán decidir al caminante bien informado por una u otra posibilidad, como por ejemplo las diferencias kilométricas, de desnivel, de servicios, o bien por consideración del cariz cultural o paisajístico. Por otro lado, siempre habrá gente que preferirá las variantes más solitarias.
       Obviando las pequeñas opciones que hay en las entradas o salidas de algunas poblaciones (sin demasiada importancia y bien detalladas en cualquier guía), nos centraremos en las variantes más importantes. Son las siguientes:

       - De Saint Jean Pied de Port a Roncesvalles. Nada más empezar el Camino Francés ya debemos elegir entre dos posibilidades bien distintas para superar los Pirineos. La primera opción sigue la mítica Vía Aquitania utilizada por las legiones romanas hace dos mil años, coincidente también con el paso usado por las tropas napoleónicas en su conquista de España hace unos doscientos años. Este camino sube primero al pequeño pueblo de Hunto y después se enfila en dirección a las espectaculares cumbres de los Puerto de Cize, cruzando los collados de Bentartea y Leopeder. La segunda alternativa, más boscosa y por cotas más bajas, se adentra por el valle de Valcarlos a través de pistas abiertas cerca de la nacional y pasa por el pueblo de Valcarlos, el cual dispone de todos los servicios.
       No hay color: excepto en invierno y excepto si las condiciones climáticas no son buenas es mejor la primera opción, tomando, eso sí, las precauciones habituales de las travesías por alta montaña. Por historia, por paisaje y porque transcurre en un magnífico entorno natural alejado de la civilización. Tiene unos 400 metros más de desnivel y unos 2 kilómetros menos de distancia que la variante de Valcarlos.

       - De Calzada de Coto a Mansilla de la Mulas. Esta variante está situada entre Sahagún y León. Aquí sí hablaremos de camino principal y camino alternativo. El camino principal, señalizado como Camino Real Francés y que, de hecho, es el camino de peregrinación histórico, no entra en el pueblo de Calzada de Coto y pasa por Bercianos, El Burgo Ranero, Reliegos y Mansilla de las Mulas. Transcurre por un cómodo, monótono y rectilíneo camino de peatones construido para los peregrinos modernos. El camino alternativo, el cual sí entra en Calzada de Coto y a tramos sigue la antigua calzada romana, denominada Vía Trajana, pasa por Calzadilla de los Hermanillos (dispone de albergue), el único pueblo hasta Mansilla de las Mulas.
       El camino principal es un kilómetro más corto, dispone de más servicios y es el que toman la mayoría de peregrinos. Sin duda es un camino más cómodo que el de la calzada romana, este último a tramos pedregoso y embarrado cuando llueve. Pero afortunadamente cada persona tiene sus gustos y, aunque a priori lo más lógico sea seguir el camino principal, para todos aquellos que valoren la soledad y el placer de andar por un camino menos artificial y más alejado de carreteras y poblaciones, la alternativa de la calzada romana es bien válida.

       - De Virgen del Camino a Hospital de Órbigo. Esta variante está situada entre León y Astorga. Aquí también hablaremos de camino principal y de camino alternativo, dado que no hay ninguna duda de cuál es cuál. El camino principal, coincidente con el Camino Francés medieval, transcurre siempre por caminos peatonales paralelos a la nacional y pasa por varias poblaciones con buenos servicios y albergues. El camino alternativo, creado artificialmente para alejar a los peregrinos de la nacional cuando todavía no existían las pistas paralelas que la evitan, se aleja de la carretera y de las grandes poblaciones, transcurre siempre por tranquilas carreteras secundarias y pistas de tierra en un agradable entorno rural. Como suele ocurrir en estos casos, las poblaciones son pequeñas y con pocos servicios, y el único pueblo con albergue es Villar de Mazarife.
       La diferencia de 4 kilómetros, en este caso, es importante: 25 por el camino principal y 29 por el camino alternativo. De todos modos, para quien no repare en kilómetros, vale la pena tomar la variante de Villar de Mazarife porque, sin ser ninguna maravilla, es más agradable que la otra, y tras cruzar la ciudad de León (y poblaciones anejas) este camino campestre ayuda a volver a sosegar el espíritu del peregrino.

       - De Hospital de Órbigo a Astorga. En Hospital de Órbigo, para superar los quince kilómetros que nos separan de Astorga, tenemos una vez más dos opciones bien distintas. La primera alternativa (justo a la salida de Hospital de Órbigo siguiendo el camino de la derecha) pasa por los pequeños pueblos de Villares de Órbigo y Santibáñez de Valdeiglesias, a tramos por el páramo, zonas boscosas y campos de cultivos. La segunda alternativa (siguiendo el camino de frente a la salida de Hospital de Órbigo) vuelve al monótono y aburrido camino de peatones que avanza en paralelo a la nacional.
       Esta vez no hay la más mínima duda: la mejor opción es la primera, a pesar del kilómetro añadido respecto a la segunda. Por lógica supongo, aun cuando es un dato que desconozco, la segunda opción debe coincidir con el Camino Francés medieval, puesto que el recorrido es más llano y directo.

       - De Villafranca del Bierzo a Trabadelo. Esta variante se encuentra poco antes de entrar en Galicia. Es la variante más corta, de poco más de diez kilómetros, de todas las descritas aquí, pero vale la pena comentarla. El camino principal transcurre por el valle del río Valcarce siguiendo un horrible camino asfaltado separado de la nacional (sin tráfico desde la apertura de la autovía A-6 Madrid - La Coruña) por un muro de hormigón de unos 80 centímetros de altura. Encajada en el valle, y por encima de la cabeza de los caminantes, pasa la nueva autovía. El camino alternativo gira a la derecha por una calle con una fuerte pendiente, justo pasado el puente sobre el río Burbía, en Villafranca del Bierzo. Después de una contundente subida a lo largo de un kilómetro (donde se gana un desnivel de casi 300 metros) el camino planea en un entorno de silencio, cruzando bosques de viejos castaños y con unas vistas sobre el valle espectaculares. Más adelante, por supuesto, está la fuerte bajada a Trabadelo, donde confluye con el camino principal.
       La diferencia en distancia no es significativa, pero es bien claro que el camino alternativo es más duro. Así pues, para aquellos que no estén para 'tirar cohetes', mejor seguir el camino del valle. Para los que estén más en forma y todavía tengan la moral alta, el camino alternativo es una buena opción.

       - De Triacastela a Sarria. ¿Por San Xil o por Samos? Difícil elección, pues las dos son igual de atractivas e interesantes, y las dos avanzan a través de bellísimas corredoiras y pequeños pueblos rurales. Es la Galicia profunda y, dicen algunos, mágica. Justo a la salida del pueblo de Triacastela se presentan las dos opciones: siguiendo a la derecha por el precioso valle de San Xil, y siguiendo a la izquierda por el no menos bonito valle del río Oribio y el espectacular monasterio benedictino de Samos, donde los monjes disponen de un albergue de peregrinos.
       Son más los peregrinos que se dirigen a Sarria por el valle de San Xil, por una razón de peso: por San Xil hay 18 kilómetros y por Samos hay 23. Sin embargo, para todos aquellos peregrinos con inquietudes culturales, la variante de Samos les permitirá visitar uno de los monasterios más importantes de España.

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Saint Jean Pied de Port (Francia)
Saint Jean Pied Port
Caminando hacia el collado de Bentartea (Pirineo)
Bentartea Pirineo
Monasterio de Irache (Navarra)
Monasterio Irache Navarra
Hontanas (Burgos)
Hontanas Burgos
Campos de cereales en primavera, desde el alto de Mosterales (Burgos)
Alto Mosterales Burgos
Montes de León
Montes León
Camino de Ribadixo da Baixo, entre Melide y Arzúa (Galicia)
Ribadixo Baixo Melide Arzúa Galicia



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