Etapa corta, que se caracteriza por seguir la antigua nacional N-632, con diversos atajos y desvíos (no aptos para ciclistas) que nos acercan a los acantilados de la costa y embellecen notablemente el recorrido.
De dichos desvíos no recomendamos el que hay entre Castañares y Santa María, por su señalización confusa y senderos poco practicables. El que sí recomendamos vivamente es el que hay entre Ballota y Cadavedo. Los desvíos entre Novellana y Castañares, y entre Santa Marina y Ballota, también los recomendamos pero menos vivamente: endurecen un poco el recorrido, pero a cambio nos acercan al litoral.
La antigua nacional N-632 presenta un tráfico muy escaso, pues en este tramo la autovía A-8 sí está en funcionamiento.
En caso de lluvia es recomendable hacer toda la etapa siguiendo dicha carretera.
Los servicios intermedios de la etapa los encontramos en Novellana, Santa Marina y Ballota. Cadavedo también cuenta con todos los servicios.
A pocos kilómetros del inicio de la etapa encontramos un mojón con la siguiente leyenda: "Ballota" recto, "Camino" izquierda. Debemos seguir recto, porque el camino de la izquierda, pese a ser el histórico, se encuentra impracticable.
En Castañares merece la pena acercarnos a la playa del Silencio, aún sin necesidad de llegar a ella, pues nos regala unas espectaculares vistas sobre el litoral.
El albergue de Cadavedo es el peor de todo el Camino del Norte: descuidado, pequeño (de solo 8 plazas) e incómodo. Pero, por ahora, es lo que hay.
En Cadavedo, si aún nos quedan ánimos para caminar algo más, podemos visitar la ermita de la Regalina, a 1,5 km del pueblo, emplazada en un extraordinario mirador sobre los acantilados.
De camino a Cadavedo
De Soto de Luiña a Novellana. Salimos de Soto de Luiña siguiendo hacia arriba la carretera N-632a, de escaso tráfico. Antes de un kilómetro tomamos el primer atajo de la jornada, por un camino a mano derecha. Es corto y enseguida regresamos a la misma carretera. Poco después llegamos a la rotonda de acceso a la autovía y continuamos por la antigua nacional. No mucho más adelante encontramos un mojón con la siguiente leyenda: "Ballota" recto, "Camino" izquierda. Debemos seguir recto, porque el camino de la izquierda, pese a ser el histórico, se encuentra impracticable. Así pues, continuamos caminando por la nacional. Pasamos bajo la autovía A-8, dejamos a mano derecha la población de Albuerne, de casas dispersas, y vamos siguiendo el trazado de la carretera, que bordea un barranco pasando otras dos veces bajo la autovía. Y así llegamos a Novellana, localidad con servicios.
De Novellana a Santa Marina. A la salida de Novellana encontramos el segundo desvío de la N-632a; a mano derecha bajamos por un camino, algo deteriorado (no recomendable en caso de lluvia), que se abre paso a través de la espesa vegetación, hasta que cruzamos un arroyo y volvemos a alcanzar, en subida, la misma carretera N-632a. Llegamos por ella a Castañeras, pueblo sin servicios. Aquí merece la pena el esfuerzo, aunque está fuera del camino, de acercarnos hasta la playa del Silencio (sin necesidad de llegar hasta ella) para disfrutar de las espectaculares vistas sobre la costa. La señalización en Castañeras es algo confusa, con un desvío mal señalizado y poco practicable; así pues, lo mejor es no complicarnos la vida y llegar a Santa Marina por la antigua nacional.
De Santa Marina a Ballota. A la salida de Santa Marina se repite la historia; el camino se desvía a la derecha, vuelve a bajar, cruza un arroyo, y sube a la siguiente población. En este caso, no está muy claro que merezca la pena tomar este desvío en lugar de seguir la nacional. Tanto si lo tomamos como si no, llegamos a Ballota por la nacional.
De Ballota a Cadavedo. Salimos de Bellota también por la nacional y, en algo más de un kilómetro, nos desviamos a la derecha por una pista en bajada. Esta vez sí que merece la pena tomar el desvío. Descendemos por pista forestal hasta que, poco antes de llegar a una pequeña cala, cruzamos a mano izquierda un arroyo por un puente de piedra y ascendemos por la otra vertiente, siguiendo un sendero que se abre paso entre la densa vegetación. Salimos a la altura de la población de Tablizo, donde tomamos contacto, cómo no, con la N-632a. Hasta la primavera del 2010 el tramo de camino entre Tablizo y Cadavedo debía hacerse obligatoriamente por la antigua nacional. Un recorrido de 5,6 km bastante aburrido. Afortunadamente, se ha habilitado un antiguo camino de tierra, bien señalizado, que nos vuelve a acercar a los acantilados de la costa y nos regala unas magníficas panorámicas. Al igual que los desvíos anteriores, el camino tuerce a la derecha, baja a través de un frondoso bosque hasta casi llegar al mar, cruza un arroyo y sube para volver a salir a la antigua nacional, a la altura de la aldea de Ribón. A partir de aquí ya debemos seguir la carretera, a lo largo de 3,4 km, hasta Cadavedo, población con todo tipo de servicios.
Cadavedo. Si aun nos quedan ánimos para caminar podemos visitar la ermita de la Regalina, a 1,5 km del pueblo (fuera de la ruta), emplazada en un extraordinario mirador sobre los acantilados.