Etapa plácida y de bonitos paisajes, y aún más si tomamos la senda costera. La única subida fuerte la encontramos a la salida de Adrín (senda costera), aunque ni tan siquiera llega a los 100 metros de desnivel.
En La Franca hay bares y restaurantes a pie de nacional. Los que tomen la senda costera no tendrán servicios en el tramo de Pendueles a Adrín (ambos pueblos tienen bar y restaurante).
En Pendueles debemos optar entre el camino oficial, que avanza siguiendo el eje de la nacional N-634 (evitándola en muchos tramos), o la senda costera, señalizada con las marcas blancas y rojas del GR E-9 (ved "descripción del itinerario"). Sugerimos la senda costera, solitaria y agradable, aunque el camino oficial también transcurre a tramos por sugerentes senderos boscosos.
Las interminables (y en el 2012 paralizadas) obras de la autovía A-8, la cual seguirá el eje de la N-634, están omnipresentes en casi toda la etapa para los que sigan el camino oficial.
Quienes sigan la senda costera pasarán por los Bufones de Arenillas, un curioso fenómeno kárstico (más info en "cultura").
Al loro: 200 metros después del alto de Cue (1 km pasado Adrín), el camino cruza la carretera para seguir por su izquierda; en este punto tenemos la opción de acortar casi 1 km el recorrido siguiendo la carretera hacia abajo y cruzando Cue. El camino señalizado, que cruza la Sierra Plana de Cue por la parte alta de la vertiente norte (con vistas fantásticas) y pasa por la ermita del Cristo del Camino, es mucho más interesante que la carretera; sólo apuntamos la opción de la carretera por si hace mal tiempo.
Hoy el interés cultural se centra en Llanes, en el conjunto monumental de la villa; iglesia de Santa María del Concejo, vestigios de la muralla medieval, torreón...
De camino a Pendueles por la costa
De Colombres a Buelna. Desde la plaza del Ayuntamiento tomamos, junto a Correos, la calle Pío Noriega, doblando al final a la derecha por una calle que nos lleva a una rotonda. Tomamos de frente la calle Badalán, carretera AS-344, por la cual ya salimos de Colombres. En una curva de la carretera a la derecha, nosotros continuamos de frente por un camino de tierra hasta salir a la altura del hotel-restaurante Casa Junco, donde tomamos contacto con la nacional N-634. Por su arcén avanzamos hasta La Franca, donde nos desviamos por una carretera local a mano izquierda. A 700 metros tomamos a la derecha un camino de tierra que desciende para salvar por un puente de piedra el arroyo Cabra. Luego ascendemos, primero por sendero y después por pista, hasta volver a desembocar en la N-634. La seguimos a mano izquierda, cerca de las obras de construcción de la autovía A-8, y llegamos a Buelna (bar y restaurante).
De Buelna a Andrín. Seguimos 500 metros más la N-634 hasta tomar a la derecha la carretera LLN-3, que nos conduce a Pendueles (con servicios). A la altura de una pequeña muralla de piedra (antes del mesón El Rubinu) se nos presentan dos opciones; una es doblar a la derecha por un carretil asfaltado para seguir la senda costera (GR E-9, marcas blancas y rojas), y la otra es seguir de frente y volver a la nacional para seguir el camino oficial. La última opción se dirige a Llanes siempre cerca de la N-634, en muchos tramos evitándola por caminos alternativos. Nosotros preferimos la senda costera, sin duda mucho más interesante paisajísticamente y lejos del tráfico rodado. Así pues, doblamos a la derecha y a 90 metros, en una bifurcación delante de una casa, seguimos a la izquierda. Un agradable paseo nos lleva a la playa de Vidiago (o Novales), donde por la izquierda cruzamos por un pequeño puente el río Novales. Enseguida tomamos a la derecha, en subida, una senda con pasamanos de madera que más adelante se prolonga en una pista. Delante del cementerio seguimos la pista de la derecha (pasamos por los Bufones de Arenillas), y a un 1,5 km tomamos otra pista también a la derecha. A otro 1,5 km un desvío a la derecha nos lleva en bajada al puente de madera sobre el río Purón. Y 500 metros después un desvío a la derecha ya nos conduce a Adrín (con servicios).
Bufones de Arenillas. Los bufones son grietas y chimeneas abiertas en la costa y conectadas con simas marinas por las que el agua del mar penetra a presión, formando surtidores de agua pulverizada visibles desde el exterior y que pueden alcanzar más de veinte metros de altura.
De Andrín a Llanes. A la salida de Andrín, que cruzamos siguiendo la carretera local, giramos casi 180 grados por una calle a mano derecha que nos lleva en ascenso hasta la carretera LLN-2. La seguimos a la derecha por un carril peatonal y llegamos al mirador de la Boriza, con espléndidas vistas sobre acantilados y playas. Ya vemos, al fondo, la ciudad de Llanes. Aquí tomamos un sendero que en 200 metros nos devuelve a la misma carretera, justo en el lugar donde debemos decidir entre dos itinerarios bien distintos para llegar a Llanes (ver la sección "Al loro" en esta misma página). Uno es por la pista que asciende a mano izquierda de la carretera (800 metros más largo), y el otro es siguiendo la carretera. Ambos itinerarios entran en Llanes por La Portilla.
Llanes. Tiene unos cinco mil habitantes. Es una localidad asturiana con una larga y rica historia, con vestigios que se remontan al paleolítico (pinturas rupestres). En la Edad Media fue un importante centro administrativo y militar, y en la Edad Moderna su puerto desarrollaba una intensa actividad pesquera y comercial. También en los siglos XIX y XX Llanes se benefició de las nobles construcciones financiadas por los indianos que regresaban de América. Del interesante conjunto monumental de la población destaca la iglesia gótica de Santa María del Concejo (siglos XIII-XV), los vestigios de la muralla medieval (siglo XIII), el Torreón (siglo XIII), actual sede de la oficina de turismo, y el palacio de los Gastañaga (siglos XVII-XIX). Mención aparte merece el original trabajo del artista vasco Agustín Ibarrola, que pintó los cubos de hormigón del rompeolas del puerto. La obra se conoce con el nombre de "Los cubos de la memoria" (2001-2006).