Etapa plácida y atractiva, aunque demasiado alejada del mar y con excesivo asfalto. Algunos peregrinos continúan hasta San Vicente de la Barquera; también es una etapa factible, de 33,6 km.
En Oreña hay un bar a pie de carretera, a 200 metros del camino. En Caborredondo hay un bar-restaurante. En Cóbreces y La Iglesia también hay servicios.
A la entrada de Cóbreces, si queremos, podemos obviar el camino, que baja a mano derecha para luego volver a ascender, y seguir por la carretera 800 metros hasta recuperarlo. Aún así los servicios están abajo, a pie de la CA-131.
A lo largo de la etapa seguimos el eje de la CA-131, carretera que entre Cóbreces y Comillas es bastante más directa que el camino; aún así no la recomendamos, el camino señalizado es innegablemente más interesante.
Las 20 plazas con las que cuenta el albergue de Comillas son claramente insuficientes para las necesidades actuales.
Hoy el interés cultural de la etapa se centra en la iglesia de San Martín de Tours (a pie de camino), en Cigüenza, y en las localidades de tradición indiana de Cóbreces y Comillas. De esta última cabe destacar la Universidad Pontificia y el palacio de Sobrellanos.
Bajando a Caborredondo
De Santillana del Mar a Oreña. Desde la plaza del Ayuntamiento tomamos la calle de los Hornos, junto a Correos, y siempre en la misma dirección pasamos junto a un camping y cruzamos la carretera AS-474. Poco después tomamos una pista de asfalto con la que descendemos hasta la aldea de El Arroyo (sin servicios). En esta aldea, en una bifurcación, seguimos a la izquierda un camino que en poco más de un kilómetro, y después de superar un collado, nos lleva en bajada hasta Oreña (servicios a pie de carretera).
De Oreña a Cigüenza. Por una pista a la derecha ascendemos, entre prados, hasta la iglesia de San Pedro de Oreña (siglo XVI), en el alto de un cerro. Siguiendo otra pista en la misma dirección descendemos hasta Caborredondo (un bar-restaurante), donde salimos a la carretera CA-920. Cruzamos el barrio por dicha carretera, pasamos por encima de la CA-131 y, justo después de la finca La Solana, nos desviamos a mano derecha por una pista en bajada. Y así llegamos a Cigüenza, una pequeña aldea de casas dispersas en la que destaca la iglesia de San Martín de Tours.
Cigüenza. Aquí se encuentra la iglesia de San Martín de Tours, una sólida y sobria construcción barroca del siglo XVIII, y uno de los mejores ejemplos de la abundante arquitectura indiana que se desarrolló en esta zona. Los indianos fueron los emigrantes que hicieron fortuna en Suramérica, y que en muchos casos realizaron generosas donaciones a sus pueblos natales. La iglesia de San Martín de Tours fue construida por orden de Juan Antonio de Tagle Bracho, nacido en Cigüenza y emigrado al Perú.
De Cigüenza a Cóbreces. A la salida desembocamos en la carretera CA-353, que seguimos por la derecha hasta la entrada Cóbreces (todos los servicios). Aquí el camino se desvía a la derecha para descender a la parte baja del pueblo, a pie de carretera, y volver a ascender a la misma carretera a la altura de la iglesia de San Pedro Advíncula.
Cóbreces. Localidad de casas diseminadas, de unos 600 habitantes, perteneciente al municipio de Foz de Lloredo. Sus dos construcciones más relevantes son la iglesia neogótica de San Pedro Advíncula (1894), de color rojo-almagre, y la abadía trapense de Santa María de Viaceli (1906), también de estilo neogótico.
De Cóbreces a La Iglesia. Salimos de Cóbreces bordeando el muro de la iglesia de San Pedro Advíncula, que dejamos a nuestra derecha. A 700 metros realizamos un giro a la izquierda de casi 180 grados para tomar, en bajada, una pista de tierra. Avanzamos por un frondoso bosque y a un kilómetro salimos a la carretera CA-356, que seguimos hasta desembocar de nuevo en la carretera CA-131, a la altura del restaurante Venta de Tramalón. La seguimos en dirección Comillas y, a 100 metros, la dejamos por un pequeño camino asfaltado a mano izquierda y, a otros 100 metros, doblamos a la derecha por otro camino, este de tierra. A la altura del cementerio seguimos a la izquierda una carretera, pasamos junto a un camping y ya llegamos a La Iglesia, localidad con servicios.
De La Iglesia a Comillas. Giramos por una calle a mano derecha, en dirección al "Campamento Juvenil", y por la carretera local, en subida, llegamos a Pando (sin servicios), a la altura de la iglesia de San Roque. Seguimos por carretera hasta Concha, donde doblamos a la izquierda por la interesante calle Mayor, de casonas rurales. Al final tomamos una pista asfaltada a mano izquierda y, a poco más de 100 metros, otra pista también a la izquierda. Más adelante, por pista de tierra, descendemos hasta la carretera CA-131, que nos lleva a la entrada a Comillas (todos los servicios). Una carretera a la izquierda, en dirección al "Polideportivo" (calle Calvo Sotelo), nos conduce al centro de la localidad.
Comillas. Tiene unos dos mil habitantes. Localidad de residencia y veraneo de numerosos miembros de la realeza, aristocracia y alta sociedad desde los tiempos del rey Alfonso XII, a finales del siglo XIX. El rico patrimonio de la localidad está vinculado al retorno de los indianos, sobre todo de Antonio López y López, que el rey Alfonso XII otorgó el título de Marqués de Comillas. Antonio López amasó una inmensa fortuna en Cuba, y a su retorno mandó construir las tres edificaciones más destacadas de la villa: la opulenta Universidad Pontificia de Comillas (1890), hoy en desuso; el soberbio palacio de Sobrellano (1878), que fue su residencia; y Villa Quijano (1885), también conocida como el Capricho de Gaudí, porque fue proyectada por el genial arquitecto catalán como extravagante residencia veraniega del cuñado del Marqués.