Puente sobre el Ebro y Sástago
De Caspe a Escatrón. Etapa larga y con escasos desniveles. Debemos tener en cuenta que de Chiprana a Escatrón hay más de 21 km sin posibilidades de avituallamiento. Desde la plaza de Aragón de Caspe tomamos la avenida de Chiprana y salimos de la localidad por la carretera de Alcañiz. Pronto seguimos una pista asfaltada que sube a mano derecha, atraviesa una pequeña zona industrial y continua al lado de un pequeño canal. Pasamos por debajo de la variante de la carretera N-211 y continuamos por caminos de tierra, prestando mucha atención a la señalización. A 2 km de la variante hay un punto negro en la señalización: la pista de tierra por la que vamos sale una pista asfaltada en el lugar donde ésta hace una curva, a la altura de una pequeña caseta de color gris, y una flecha amarilla parece indicar a la derecha; pero no, debemos girar a la izquierda, tal como nos confirma en seguida un indicador de madera. Cerca de una línea de alta de tensión, el camino continúa por una zona más escarpada hasta llegar a la pequeña nave de un almacén, donde giramos a la izquierda. Más adelante cruzamos la carretera A-221 y la seguimos en paralelo, dejándola a nuestra izquierda, hasta Chiprana. En la rotonda de acceso a Chiprana podemos continuar el camino, dejando el pueblo a mano derecha, o bien entrar en el pueblo para avituallarnos. Si entramos en el pueblo lo haremos por la avenida Juan Carlos I, donde afortunadamente encontramos el bar-restaurante Mirador a tan sólo 400 m. Para reanudar el camino, desde la rotonda seguimos la carretera local que se aleja del pueblo y, a 300 m, un camino de tierra a mano derecha. Avanzamos entre el embalse de Mequinenza, a la derecha, y la carretera A-221, a la izquierda. Por un puente de esta misma carretera cruzamos uno de los brazos del embalse. A 300 m dejamos la carretera por un camino de tierra a mano izquierda. Aquí empezamos un larguísimo tramo por solitarias pistas de tierra y piedra suelta, sin posibilidad de pérdida, a través de un territorio yermo. Al final de una recta casi infinita volvemos a tomar contacto, girando a la derecha, con la carretera A-221. No la cruzamos, avanzamos por una pista en paralelo a dicha carretera, manteniéndola a mano derecha, a lo largo de 5 km. Finalmente sí la cruzamos para tomar de frente, en fuerte bajada, la antigua carretera a Escatrón, que llega al pueblo en subida después de salvar por un puente el río Martín. Entramos en el pueblo de Escatrón doblando a la derecha y seguimos la calle Ramón y Cajal (o la calle Goya) hasta la calle Mayor.
De Escatrón a Quinto. Etapa muy larga, pero casi obligada porque entre Sástago, que está demasiado cerca, y Quinto, no hay ningún tipo de alojamiento (dato del año 2010). También es una etapa muy interesante desde el punto de vista cultural y paisajístico. Salimos de Escatrón en dirección al Embarcadero, pasamos por delante de éste (tiene hostal y bar-restaurante) y cruzamos el Ebro por el puente de la carretera A-221. Justo pasado el puente tomamos a la derecha una carretera local que nos lleva al Monasterio de Rueda (ver el apartado de cultura). Desde el aparcamiento del monasterio tomamos un sendero, escarpado y en subida, en dirección a la ermita de la Rueda, donde giramos por un camino a mano izquierda. Caminamos por pistas de tierra a través de en un entorno árido, de paisaje casi lunar. A 2,6 km del monasterio giramos a la izquierda en una bifurcación y, 2 km después, salimos a la carretera A-221 a la altura del Mirador de los Meandros. Tal como indica su nombre, nos ofrece buenas vistas de los meandros del Ebro y de los pueblos de su vera. Desde la carretera, a mano derecha del mirador, arranca un sendero escarpado en contundente bajada, tramo en el que es necesario un poco de precaución (quien quiera evitar este tramo sólo debe seguir la carretera que baja, por la izquierda, a Sástago). El sendero se dirige al bonito puente sobre el Ebro por el cual entramos a Sástago. Sástago es un pueblo alargado, limitado tanto por el sur como por el norte (como un sándwich), curiosamente, por el mismo río, el Ebro. Entramos al pueblo por su extremo este. El camino oficial bordea todo el pueblo por el norte, al lado del Ebro, pero es más interesante, aunque sólo sea porque es donde están los servicios, atravesar todo el pueblo por alguna de sus calles, que tomaremos por la izquierda. A la salida de Sástago debemos ir a buscar, en dirección oeste, el otro puente sobre el Ebro, que cruzamos por la carretera local CV-411. Poco después dejamos la carretera para seguir un camino a mano izquierda que ya nos conduce a la pequeña villa de Alborge. A la salida de Alborge tomamos a la izquierda una carretera local que ya no dejaremos hasta Alforque, y que sigue completamente la vuelta de un meandro del Ebro. De todas formas, en Alborge tenemos la posibilidad de ir a Velilla sin pasar por Alforque. Es la variante directa a Velilla (ver el párrafo siguiente). Aquí describimos el camino oficial, así que ya estamos en Alforque. Cruzamos todo el pueblo y al final, justo antes de la iglesia, tomamos a la derecha un camino que baja a la orilla del río. Aquí seguimos un bonito camino, con algún tramo de sendero estrecho y frondoso, siempre al lado del Ebro, a mano izquierda, y de una pequeña sierra, a mano derecha. A unos 5,5 km salimos a un espacio abierto, dónde ya vemos el pueblo de Velilla de Ebro al fondo. Llegamos a la localidad siguiendo diferentes pistas de concentración parcelaria (en este tramo es mejor seguir el GR 99). De Velilla salimos por la carretera a Gelsa (CV-661) y, a menos de 1 km, tomamos un camino a la izquierda que nos llevará a dicha población. A la salida de Gelsa cruzamos, una vez más, el Ebro por el puente de la carretera A-1105. Ésta será la última vez que cruzaremos el Ebro en lo que resta de Camino de Santiago. Salvado el río, pasamos por debajo de la carretera para seguir un camino junto a la vía del tren y continuar por pistas entre campos de cultivos. Llegamos a Quinto cruzando, por la izquierda, la vía del tren.
Variante directa a Velilla. A la salida de Alborge debemos seguir sólo 200 m la carretera a Alforque y girar, a mano derecha, por un camino de tierra señalizado como sendero local. Continuamos por este sendero local 4,4 km, hasta dejarlo por la derecha por otra pista, giro señalizado con una flecha amarilla. La soledad absoluta, las dilatadas vistas y la aridez del territorio confieren al entorno un misterioso encanto. Poco después llegamos a un collado desde donde divisamos, lejano, un solitario aerogenerador. Allí, en frente de éste, está Velilla, y diversas pistas de tierra nos llevarán a esta localidad sin más dilación. El ahorro con respecto al camino oficial es de 4 km.
De Quinto a Fuentes de Ebro. Etapa corta, absolutamente llana y algo monótona, porque casi siempre caminamos al lado de la vía del tren. En Quinto seguimos la carretera y 200 m pasado el polideportivo tomamos una calle a mano derecha, cruzamos por un puente la vía del tren y giramos por un camino a la izquierda. A 1 km encontramos una bifurcación importante y mal señalizada: recto es el camino oficial, que siempre avanza cerca de la vía del tren; a la derecha va el GR 99, que recorre el río Ebro por su vera. Para los que opten por la segunda opción, sin duda mucho más bonita, pueden volver al camino 8 km más adelante aprovechando que un meandro del Ebro se aproxima a la vía del tren y, por lo tanto, al camino oficial. Pero esta variante también tiene su cruz: son 4 km más. Por lo que respecta al camino oficial, éste no tiene ningún misterio: avanza siempre por pistas de tierra cerca de la vía del tren, que nos queda a la izquierda. A 8 km de Quinto pasamos bajo la carretera de Pina de Ebro (punto de unión con el Camino Catalán). 2,8 km después cruzamos a nivel la vía del tren y continuamos en paralelo a ésta. 1,8 km más adelante pasamos bajo la línea del AVE Madrid-Barcelona y nos vamos alejando de la vía del tren que seguíamos. Finalmente, 2,5 km después de cruzar la línea del AVE llegamos a Fuentes de Ebro.