Aubrac
Con respecto a los desniveles dividiremos el recorrido en tres tramos, cada uno con unas características determinadas. Los tramos son:
De Le Puy a Figeac. En este tramo es donde el camino presenta los desniveles más importantes, dado que cruza más de la mitad del enorme macizo central francés, con altitudes que oscilan entre los 600 y los 1.500 metros en la parte central, bajando a los 300 pasada la meseta del Aubrac. De todas formas, para los caminantes algo entrenados y acostumbrados a los caminos de montaña no debe suponer ninguna dificultad excesiva. Las subidas y bajadas, que encontramos en todas las etapas, tienen unos desniveles a superar de entre 300 y 600 metros. Así pues, no estamos hablando de desniveles 'pirenaicos', sino de desniveles típicos de la media montaña. La cota máxima de todo el recorrido, superior a los 1.400 metros, la encontramos entre los pueblos de Nasbinals y Aubrac, en un territorio duro pero de una belleza fascinante.
De Figeac a Moissac. Los bonitos paisajes ondulados de la campiña francesa siguen presentando algunos desniveles a los caminantes, pero ya no son comparables con los desniveles del tramo anterior. El perfil del recorrido es más suave en este tramo (la cota siempre se sitúa por debajo de los 350 metros) y los desniveles habituales que deben vencerse son menores de 150 metros.
De Moissac a Saint Jean Pied de Port. A partir de Moissac la cota aún baja más y en contadas ocasiones se sitúa por encima de los 200 metros. Sin ser un camino completamente llano, los desniveles son casi testimoniales y no presentan ninguna dificultad al caminante que días atrás cruzaba valientemente las montañas de la región de Auvernia.
Y, para terminar, una última e importante consideración. Como ya se ha comentado antes, el trazado del recorrido está más pensado como GR que como Camino de Santiago y, a menudo, el camino se 'distrae' subiendo y bajando algunas colinas y sierras fácilmente evitables siguiendo alguna pista no señalizada (hay muchas de asfalto). Aunque, como principio general, lo más recomendable es seguir el camino señalizado (para no perdernos, para no encontrarlo nunca cortado, etc.), es bueno conocer todas las posibilidades que tenemos delante, dado que no siempre tendremos el cuerpo 'para bailar sevillanas', ni siempre hará buen tiempo... Por todo eso y más, y muy especialmente en este camino, será bueno disponer de mapas topográficos como los que tienen las tres pequeñas guías (muy fáciles de adquirir en Francia) de la FFRP y que cubren en conjunto todo el recorrido (ved la página de las guías de los caminos). Un ejemplo de lo que acabamos de comentar, quizás el más significativo, es el tramo entre Moissac y Malause: si seguimos el camino principal iremos por una sierra sin parar de subir y bajar; en cambio, si seguimos el camino que avanza en paralelo al canal del Garona, nos evitaremos los desniveles y acortaremos el recorrido aproximadamente un par de kilómetros. Las diferentes opciones para ir de un pueblo a otro son igual de válidas, pero será bueno conocerlas para poder elegir a conciencia.