Hacia Monzalbarba
El camino entre Zaragoza y Logroño, el cual recorre el valle del Ebro, es llano. De hecho, la tipología del suelo será siempre la misma: buenas pistas de tierra y pistas asfaltadas, o carreteras secundarias, pero casi no hay senderos ni tramos de carreteras con tráfico, aunque, lamentablemente, en este último caso hay un par de excepciones. El entorno, característico de los valles fértiles, combina cultivos de regadío y bosques de ribera con una alta densidad de población. Vamos, pues, a hacer un resumen del recorrido en cuestión, centrándonos ahora en las poblaciones por las cuales pasaremos. La salida de Zaragoza es larga pero no pesada. Salimos del casco urbano pasando cerca de la flamante estación de tren Las Delicias, bordeamos el Parque Deportivo del Ebro, continuamos por una pista asfaltada cruzando por debajo y por encima diversos viales, y llegamos tranquilamente a la población de Monzalbarba, aún en el término municipal de Zaragoza. Seguimos en la misma dirección y en poco más de media hora llegamos a Utebo, ciudad residencial de más de diez mil habitantes.
Más adelante pasamos por los pueblos de Sobradiel y Torres de Berrellén antes de llegar a Alagón, ciudad ésta de más de cinco mil habitantes y con aspectos culturales destacados. A la salida de Alagón cruzamos por debajo la autopista AP-68, continuamos por carretera hasta Cabañas de Ebro y, por pistas de tierra y con el Ebro de agradable compañía, seguimos hasta Alcalá de Ebro y, más adelante, Luceni. A partir de Luceni hay un largo tramo de carretera hasta Gallur, población con albergue de peregrinos. A poco más de una hora de Gallur salimos al Canal Imperial, justo donde se inicia la variante que va por Mallén y Cortes (ver apartado de variantes). Nosotros seguimos el camino de servicio del Canal Imperial hasta El Bocal (donde está la boca por donde entra en el canal agua del Ebro), pasando antes por Ribaforada, primera ciudad navarra. Desde El Bocal, en poco más de una hora, llegamos a la histórica y noble ciudad de Tudela, que con treinta mil habitantes es la segunda ciudad navarra más poblada. En Tudela hay un albergue municipal que acoge peregrinos.