Hacia Arrúbal
De Tudela a Castejón caminamos casi veinte kilómetros sin pasar por ninguna población, la mayor parte de los cuales los recorremos entre la vía del tren y el río Ebro. Nada más salir de Castejón abandonamos Navarra y entramos en La Rioja. De Castejón a Alfaro no hay otra alternativa que andar unos cuatro kilómetros por una carretera con bastante tráfico, con curvas y con un arcén estrecho. Esperamos que en un futuro próximo se encuentre una alternativa a este tramo, no porque sea desagradable sino porque es peligroso. En Alfaro, ciudad con diez mil habitantes, disponemos de un excelente albergue municipal de peregrinos.
De Alfaro a Rincón de Soto hay un largo tramo de unos 12 km y de Rincón de Soto a Calahorra otro largo tramo de 13 km, siempre por caminos sin dificultad. La histórica ciudad de Calahorra, de veinte mil habitantes, dispone de un albergue público y de un albergue privado. Otra vez debemos aprovisionarnos bien, dado que el siguiente pueblo después de Calahorra, Alcanadre, se encuentra a una distancia de casi veinte kilómetros. De Calahorra salimos por la carretera de Murillo de Calahorra y, después, caminando por largas pistas de tierra, primero en paralelo a la vía de tren y más adelante a la autopista, llegamos a Alcanadre, pueblo que también dispone de un albergue exclusivo para peregrinos. Excepto el corto tramo que transcurre junto a la autopista, el camino es bastante bonito. También es agradable, y solitario, el camino que une Alcanadre con Arrúbal (aquí sí que hay algún pequeño desnivel), de 15 km, el cual pasa por la ermita de Aradón. En Arrúbal ya estamos a menos de veinte kilómetros de Logroño.
Después de Arrúbal llegamos al acogedor pueblo de Agoncillo y, pasado éste, nos vemos obligados a andar unos tres kilómetros por el arcén de la nacional hasta Recajo. En Recajo abandonamos la nacional para seguir por pistas forestales, en un tramo mucho más placentero. Más adelante atravesamos la zona industrial de Varea y la población homónima, y, finalmente, siguiendo la larga avenida urbana de la Paz llegamos al centro de la capital de La Rioja, a los pies de la catedral de Santa María de Logroño. Aquí nuestro camino se une al masificado Camino Francés, de forma que, de ahora en adelante, no nos faltará buena compañía y además tendremos a nuestra disposición una gran cantidad de albergues y servicios.