Cabo de Finisterre
Salimos de Olveiroa ascendiendo al Monte do Sino por una pista forestal nueva y pasamos junto a los molinos de un parque eólico. La altitud del camino nos ofrece bonitas vistas del curso del río Xallas y el espectacular embalse de Castrelo-Olveiroa. Más adelante cruzamos el río Logoso por un puente de cemento de reciente construcción, pasamos por la aldea de Logoso y llegamos a Hospital. Dejamos la población a mano derecha y continuamos a la izquierda en dirección a la enorme fábrica de hidrocarburos de Ferroatlántica. En una gran rotonda encontramos, bien señalizada, la bifurcación de los caminos a Finisterre y a Muxia. Nosotros seguimos el primero y, por lo tanto, continuamos a la izquierda al lado de la fábrica de hidrocarburos. Pasada ésta, tomamos a la derecha una pista de tierra y avanzamos por largos y solitarios caminos a través de las peladas montañas de Buxantes. Junto a una carretera vemos el cruceiro Marco do Couto y, más adelante, pasamos por las ermitas de Nosa Señora das Neves y de San Pedro Mártir. Seguimos hasta el cruceiro da Armada (distante 100 metros del camino), donde hay un excelente mirador de la Ría de Corcubión y del Cabo Finisterre.
Seguidamente bajamos a Cee por un camino en zigzag y de fuerte pendiente. Cruzamos Cee y por un agradable paseo marítimo continuamos hasta Corcubión. Aquí el camino sigue una calle en cuesta a mano derecha, que más adelante continúa por un sendero que sube al pueblo de Villar. Después caminamos siempre cerca de la carretera provincial, aprovechando algunos atajos, hasta llegar a Sardiñeiro. Cruzamos la mitad del pueblo siguiendo la carretera, hasta tomar a mano derecha una calle en dirección a la playa do Rostro. A la salida del pueblo la calle se convierte en una plácida pista forestal que avanza entre eucaliptos y pinos. Volvemos a salir a la misma carretera y tomamos un atajo a mano izquierda que parece bajar a la cala Talón, pero que enseguida vuelve a subir a la carretera. La seguimos medio kilómetro hasta que, ahora sí, bajamos a mano izquierda hasta el inicio de la larga playa de la Langosteira, que ya nos llevará a la localidad de Fisterra. Una vez en Fisterra sólo nos queda algo menos de una hora de camino hasta el Cabo Finisterre, siguiendo la única carretera que llega, en subida constante, pero suave. Arriba hay el faro, algunas tiendas de souvenirs, y un pequeño y caro hotel.